La agresividad

Se inicia la sesión de noviembre en el Forum del Fnac L’Illa en Barcelona con una reflexión pequeña por parte del coordinador sobre la “sorpresa” y cierto “desencanto” sobre el tema propuesto para el café filo. La agresividad parecía, de entrada, un concepto poco filosófico, de poco calado intelectual frente a otros como el de “violencia”. Pero advirtió que su idea inicial no era acertada ya que confundía la concepción de agresividad con su percepción o sensación de agresividad.

En una primera ronda rápida se pide respuesta a la pregunta de a qué o a quién se le aplica el término agresividad, y cuál es su antónimo o contrario. Las respuestas son variadas, desde “a una exposición” al “ser humano” pasando por los fenómenos meteorológicos. Pero hay cierto consenso en atribuirla en un primer momento al mundo animal, ya que su contrario “dócil” apunta en esa línea, y que expresa una conducta ligada a la necesidad de pervivencia o instinto (y consecuentemente no sujeto a valoración moral o ética).

La pregunta necesaria en este punto fue: ¿qué pasa cuando aplicamos el término agresividad al auto-llamado “animal racional” o humano?

El recorrido de la reflexión no pasó tanto por dar una respuesta a la pregunta clásica por el origen de la agresividad humana, si es cultural o natural, sino que se encaminó hacia la clarificación de dos sentidos de la agresividad humana. Se propuso distinguir la agresividad cultural aprendida o “violencia” de la agresividad natural, necesaria para la pervivencia o protección (se apuntó que agresividad siempre su usa en sentido peyorativo sin tener en cuenta su “necesaria utilidad”).

Así mismo, hubo controversia sobre si la cultura, la racionalidad… nos hace menos agresivos y nos humaniza o si por el contrario, el proceso cultural o de racionalización supone solo una sofisticación e incremento de la eficacia de las conductas agresivas.

Fue un café denso, ya que la problemáticas surgidas de la reflexión en torno a la agresividad animal se dimensionó en diversas facetas de la vida humana, en ocasiones entrelazadas, que los participantes sometieron a discusión intensa. Se había dejado la concepción de la agresividad para entrar en la percepción o sensación de agresividad.

A modo esquemático citar algunos de los núcleos temáticos sugeridos en las reflexiones de los participantes:

-  Las relaciones que se establecen ente agresividad y emotividad, abarcando la reflexión que van desde ciertas prácticas sexuales hasta los roles sociales heredados.

-  La agresividad en el entorno escolar y educativo. Como la violencia y la agresividad se han ido haciendo presentes en el ámbito de la escuela y en el proceso de aprendizaje.

-   Medios de comunicación y publicidad. Uso y abuso de técnicas de marketing “agresivo” y estereotipado son el único objetivo de aumentar ventas.

Para acabar la sesión se propone el siguiente  ejercicio a los asistentes: que escriban en un papel 1) una palabra agresiva (insulto, palabrota…) y 2) un uso agresivo del lenguaje  (una situación… que no tiene porque contener palabras agresivas).

En 3 minutos aproximadamente todos los asistentes habían hecho sus escritos. Se les pidió que los hicieran circular un poco de modo que todos acabasen teniendo uno que no era suyo para leerlos en voz alta.

Se hizo una lectura rápida de las aportaciones aquí reproducidas algunas

Palabra agresiva Uso agresivo del lenguaje
Ignorante ¿… y tú qué sabes?
Estúpido Mira guapa!!!
Campaña de navidad
(Decir a un niño) Tonto Cuando en la asamblea de compromisarios del Barça se habló de una grada Joven, se pedía agrupar un grupo de jóvenes para animar
Ruin, vil Campaña de navidad
Hijo de puta!
(Palabra agresiva: no existe en si misma) Cualquier mote malintencionado de un adolescente: ¡¡Uy, qué bien te veo…!!
¡Me cago en tu madre! Una persona que se burla de otra, por su oficio, por su inteligencia, etc. Cuando esa misma persona es una necia:

Por ejemplo, una reunión de oficina una persona le dice a otra, ¡cállate!

Imbécil En la película La vida es Bella, los carteles de las tiendas donde no podían entrar los judíos
Hipócrita, facineroso, manipulador El sensacionalismo es una de las formas actuales de agresividad.

El objetivo de este ejercicio es evidenciar que si bien reconocemos como comunes las primeras las segundas puede que en ocasiones resulten enigmáticas y necesiten ser explicadas. El objeto (lenguaje) o cualquier objeto no es agresivo (violento), es su uso o quien lo usa. Con el papel de receptor entraríamos en el miedo y la “sensación de” seguridad.

Por Humbert Ruiz

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