El triunfo de los mediocres

Como es habitual se inicia la sesión de Café Filomanía Barcelona con la bienvenida y el recordatorio de las normas de funcionamiento e intervención en el debate.

El conductor del café aprovecha para hacer una cierta prevención: el tema que nos ocupa fácilmente puede caer en tópicos o crítica fácil por la efusividad de las reflexiones o aportaciones o,  más peligroso aún, se puede caer en un ejercicio de filosofía estrecha, donde huyendo de la mediocridad se acabe en un intelectualismo sofisticado de filosofemas ónticos.

Aceptando que para algunos de los filósofos del gremio los mismo cafés filosóficos puede constituir un ejemplo de “filosofía mediocre” el conductor propone aceptar un cierto grado de mediocridad necesaria e inevitable de toda filosofía (a todo humano…)  para evidenciar y corregir la mediocridad innecesaria y más que evitable que triunfa en ámbitos prácticos de la vida.

UN ARTÍCULO POLÉMICO Y CON POLÉMICA

Como introducción al tema se hace referencia al artículo que da nombre a la sesión.  Se trata de un breve escrito del periodista David Jiménez que ha circulado por la red con cierto éxito y que ha sido atribuido al humorista Forges. Más allá de la discusión sobre su autoría el conductor propone una lectura rápida del texto con el objetivo de situar dos ámbitos de debate: 1. Caracterizar “mediocridad” y 2. Señalar algunos ámbitos de presencia.

1. Caracterizar “mediocridad”

1.2 Compartida. A partir de algunas ideas presentes en el artículo que apuntan a que la mediocridad se opone a creatividad o que es un estado al que se llega mediante un proceso, necesita tiempo…  se intenta delimitar de forma compartida la idea de mediocridad.

La Definición de RAE poco nos aporta, es un adjetivo que viene a significar: de calidad media, de escaso mérito tirando a malo. La Etimología nos introduce la idea de situación, del latín medio-cris, posiblemente, a media montaña o entre montañas…  medio, ordinario…

Los asistentes apuntan algunos de sus posibles antónimos: excelente, de calidad, notable, brillante, visible…  así como algunos de sus probables sinónimos: ignorancia o nescencia? pésimo, malo, del montón, de la masa, muchedumbre, gris, invisible…  normal???

Lo mediocre es referido siempre a lo humano o a sus producciones. Siempre dentro de una escala o jerarquía donde hay mejores, peores y un juez… Al mediocre parece que se le pueda pedir o exigir más… se espera algo más de él? Se detecta una cierta renuncia del mediocre a mejorar su situación…

1.2  Filosófica. Antes de iniciar el debate de los ámbitos en los que se despliega y triunfa la mediocridad el conductor propone una matización filosófica de la mediocridad humana que en cierto modo nos conecta con la sesión anterior. La mediocridad, en tanto que incorpora cierta ignorancia, puede ser entendía como socrática o platónica… Los filósofos y lo mediocre…

1.2.1  El problema socrático de la mediocridad o la ignorancia ontológica inevitable (y necesaria). LA QUE NO TRIUNFA

Conectando con la sesión anterior en la que se reconocía la complejidad y dificultad del conocimiento humano respecto algunos temas (dios, tiempo…)  el conductor señala algunos de los discursos filosóficos que manifiestan abiertamente la ignorancia como estado gnoseológico insuperable, esto es, como una cierta condena a la mediocridad.

Seguramente es Sócrates el que mejor encarna el discurso de la duda y del re-conocimiento de la propia ignorancia. Presente también en el Taoísmo, en Descartes, Husserl… y tantos otros filósofos. Alguno de los asistentes apuntó que más que mediocridad intelectual representan una posición de honestidad y humildad respecto al conocimiento.

De manera más elegante podemos hablar de la Docta Ignorantia, expresión empleada por San Agustín, San Buenaventura y principalmente por Nicolás de Cusa para significar la actitud prudente del sabio ante la magnitud de los problemas del Universo y la limitación de las facultades naturales del conocimiento.

Algunos de los pasajes más significativos sobre el proceso de re-conocimiento del estado de propia ignorancia:

Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio, admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol, las estrellas y a la generación del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia, por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo, pues el mito se compone de elementos que dejan estupefacto. De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en busca del conocimiento, y no por ninguna utilidad.

Aristóteles. Metafísica, 982,b.11-32. (sin subrayar en el original)

El Hombre es la insuficiencia viviente, el hombre necesita saber, percibe desesperadamente que ignora. Esto es lo que conviene analizar. ¿Por qué al hombre le duele su ignorancia, como podía dolerle un miembro que nunca hubiera tenido?

Ortega. Qué es filosofía. Lección III.

Precisamente porque la ignorancia es un modo de intelección afirmativa, el hombre tiene que ir aprendiendo a ignorar. Sólo así puede crear nuevas simples aprehensiones que en su hora pueden conducir desde la ignorancia a otros modos de intelección afirmativa. El acceso a la ignorancia, al margen y por encima de la nesciencia, es un duro movimiento intelectivo

Zubiri. Inteligencia y logos, pág, 187

1.2.2 El problema platónico de la mediocridad o ignorancia práctica innecesaria e evitable. LA QUE TRIUNFA

En otro plano, y para conectar con el artículo y los ámbitos prácticos y sociales de presencia de la mediocridad el conductor expone el problema platónico de la Politeia: que gobiernen los mejores, los más sabios, los más buenos… los filósofos o en su defecto, como ya detectó en su tiempo, intentar hacer filósofos a los reyes.

¿Un proyecto condenado al fracaso? Un intento desesperado nos muestra ya la historia?  Tal como señala el artículo, siempre triunfan los mediocres en la práctica…? El debate sobre los ámbitos de presencia se abre.

2. Señalar algunos ámbitos de presencia

Algunas de las aportaciones vienen a reforzar el sentido general del artículo. España es un país mediocre en tanto que no cuida su potencial humano (fuga de cerebros) y menos su sistema educativo. Y como otros participantes dicen: también hay mediocres, pensando sobre todo en el mundo de la política.

En el transcurso de las reflexiones sobre la mediocridad en el mundo de la política, la empresa, los medios de comunicación…  se va perfilando la figura del “ser mediocre” como una actitud frente a la vida en dos sentidos: uno apunta a la masa gris y otro hacia el listillo.

El ser mediocre como masa gris es un ser sin inquietudes, que no quiere destacar, ni esforzarse… se diluye en la masa… es una persona a medio hacer, a medio camino… Los que otorgan el título de princesa a Belén Esteban. Es el hombre-masa de Ortega que alguno recordó, El hombre mediocre de José Ingenieros… hombre alienado de Marx o el esclavo que Nietzsche condena.

“El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad”. José Ingenieros

El ser mediocre como listillo es un ser movido por sus inquietudes, que triunfa gracias a artimañas o estratagemas y no por valía. Es la tradición de la picaresca… Pícaro, el trepa… el que medra… apreciado y odiado por igual. Un asistente señala el elemento pragmático de su acción, observa que el listillo, el pícaro, el trepa es hábil (brillante) en determinados ámbitos.

Mediocre es aquel que realiza aquello para lo que no está preparado. Sentenció una de las participantes recordando el principio enunciado por Laurence J. Peter y conocido como el Principio de Incompetencia de Peter. Tras el estudio de lo que él nombra la “jerarqueología de las organizaciones modernas” establece que:

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse.

Terminar el debate el conductor recuerda un libro poco conocido del autor francés Maurice Joly El Arte de Medrar, cercano a la temática de la jerarqueologia más que un manual del trepa constituye una sabia prevención sobre la triunfante mediocridad.

PRÓXIMO CAFÉ FILOSÓFICO

Para finalizar la sesión se proponen diversos temas para la de mayo. Tras las votaciones iniciales quedan empatados dos tema: la corrupción y ¿Qué quiere el poder?. Tras un pequeño debate se decide por unanimidad un título integrador: Corrupción y Poder.

Por Hubert Ruiz

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