¿Cómo determinar el propósito de vida?

Nos volvemos a reunir en enero para compartir nuestro primer Café filósofico de 2015 en Barcelona.

Humbert Ruiz, el moderador, advierte que la temática no requiere una introducción histórico-conceptual previa que la enmarque ya que parece obvio que cualquiera tiene el conocimiento y la autoridad suficiente como ser vivo para dar opinión fundamentada. Seguidamente propone a los asistentes, en la medida de lo posible y para evitar una excesiva dispersión en el debate, estructurar la respuesta a la pregunta ¿Cómo determinar el propósito de vida? en cuatro niveles interconectados:

  • ¿Cómo Determinar el propósito de la vida personal? La vida cotidiana, el día a día de todos nosotros, el transcurrir de nuestro tiempo finito.
  • ¿Cómo Determinar el propósito de la vida como humanidad? Entendiendo humanidad como conjunto organizado (de forma justa) de seres humanos que trasciende a la propia especie humana
  • ¿Cómo Determinar el propósito de la vida de la especie?  Entendiendo vida de la especie humana (animal) en el conjunto de las especies orgánicas planetarias.
  • ¿Cómo Determinar el propósito de la vida? Entendiendo vida en un sentido biológico pero enmarcada como hecho en una dimensión cósmica.

La riqueza, matices y profundidad de las aportaciones de los más de 60 participantes en la sesión son literalmente imposibles de recoger y sin duda alguna las letras que siguen en este escrito no harán justicia a la memoria de las palabras que allí se volcaron. Se han escogido cuatro de las intervenciones que más debate suscitaron para que queden como tenue reflejo de reflexión viva y vivida entre human@s.

Yo y mi circunstancia[1]

En la vida personal los propósitos se establecen según las edades aunque algunos apuntan a que hay una edad en la que son ya definitivos. Estar en paz conmigo y con los demás es apuntado como uno de ellos.

Aunque también se acepta que hay circunstancias sobre las que no podemos decidir y nos determinan en diferente medida los propósitos posibles. La familia, la ciudad, el país… Se constata también la fuerza (influencia) del ámbito laboral para el propósito de vida.

Algunos apuntan a la herencia biológica y al egoísmo de especie…

Ningún mar sereno hace buen marinero

La vida no es fácil, no hay un manual de vida al cual acudir, pero existen, como algunos de los presentes testimoniaron, referentes, “pilares”, personas que más allá de su ámbito concreto de existencia, ya sea familiar, amigo, conocido, dan la mano en el incierto camino de la vida y nos enseñan a aprender de las adversidades. Y en un último término, a aceptar la muerte como parte de la vida y en ningún caso limitadora de la misma.

La vida es una estafa.

Algunas voces se tiñeron por momentos de un cierto escepticismo pesimista ya que todo propósito aparece como limitado en el tiempo. Incluso la vida misma humana está limitada con la muerte, que da al traste con todo propósito y sentido de vida. Alguien dice Yo muero pero el universo no se entera… constatando la absurdidad de la vida personal e incuso la de la vida de la propia especie donde si no acaba matándose a sí misma acabará absorbida en un universo entrópico y frio. Camus, Sartre, Unamuno… toda la corte existencialista parecía estar presente gritando la vida es una estafa.

Alguno apuntó: Deu ha perdut els papers (Dios ha perdido los papeles)

Caminante no hay camino…

Una señora nos recuerda las palabras del poeta…

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar[1]

La vida es eso, andar acompañado en un camino tan corto e incierto como bello y apasionante. La vida es evolucionar, aprender…. Y en ella no hay tiempo perdido como sentenció una voz.

Próximo tema

Para finalizar se proponen diversos temas para el próximo café filosófico como por ejemplo ¿Qué es la sabiduría?, ¿La química lo condiciona todo?,  El universo es inteligente o El miedo a la muerte… pero en margen ajustado fue elegido: Vivir sin miedo para sentirse libre.

[1] José Ortega y Gasset. Frase completa Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo, en Meditaciones del Quijote (1914)

[2] Antonio Machado – Extracto de Proverbios y cantares (XXIX)

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