¿Hemos aprendido a vivir?

¿Hemos aprendido a vivir? Este fue nuestro interrogante a desplegar en nuestro Café filosófico Barcelona del mes de marzo.

Iniciamos con un acto simbólico y una historia.

Se  encendió una vela en el centro del grupo, para significar que cada aportación es un poco de luz que ayuda en la extensión de la pregunta inicial.

La historia trata de tres ciegos, entre ellos conversaban de lo que es un elefante. El primer ciego había tenido la posibilidad de tocar su trompa, así que al hablar de ello, decía que era algo alargado y bastante grueso, con agujeros en la punta, que a su vez, estaba húmeda. El segundo ciego, había podido tocar su cola, decía que alargado si era, pero no grueso y que la punta no tenía agujeros, ni estaba húmeda, sino que por el contrario, tenía pelos dispuestos como un plumero. El tercer ciego había tocado la parte central del cuerpo del elefante, no entendía ni al primero ni al segundo. He podido tocar un elefante y nada de lo que decís reconozco, es algo muy grande, de ninguna manera se puede abarcar con los brazos. Al igual que los ciegos, ninguno de nosotros es omnisciente, pero la suma de todos los puntos de vista, de todas las facetas, se acerca más a lo que es un elefante. Centramos así la directriz de respeto frente a posturas opuestas.

Introducción: Existen formas de estar en la vida, caminos de relación que abarcan tres aspectos fundamentales: La relación con nosotros mismos, la relación con los demás (convivencia) y la relación con el medio (ecología). ¿Cuáles serían los indicios que mostrarían que hemos aprendido a vivir?

El que ha aprendido a vivir está tranquilo, tiene paz interior, sabe escuchar, sentir, interactuar, respetar, cooperar con los demás, se involucra en su crecimiento interior. Como contrapunto hay quien piensa que no se vive sino que se sobrevive. De la supervivencia transpira el eco del dolor personal y la prevalencia de la ley del más fuerte colectivamente hablando. Hay quien piensa que cuando se aprende a vivir ya no se tiene que sobrevivir, sean cuales sean los sucesos externos se permanece en paz. La ataraxia (ἀταραξία- ausencia de turbación) como actitud, propuesta por los antiguos epicúreos, escépticos y estoicos. También se apunta la importancia de la presencia, de habitar la vida frente a vegetar, estar en el “aquí y ahora” de tradiciones como el Zen y de tener una vida con sentido, ya sea dentro de la creencia religiosa o no.

Surge el tema de la responsabilidad. Por un lado, frente a lo que nos ha sido transmitido y nuestro posicionamiento al respecto. Por otro lado, la responsabilidad frente a las problemáticas que acaecen respecto de la convivencia en nuestras sociedades: Pobreza, migraciones masivas, campos de refugiados, crisis económica, crimen organizado, expolio, violencia, guerra…

¿Hemos aprendido de la historia? ¿Se respetan los derechos humanos? El siglo xx ha sido uno de los siglos más violentos. Dos guerras mundiales, bomba atómica, Revolución Rusa, Guerra de los Balcanes, Genocidio Armenio, Holocausto Judío, Guerra del Líbano (Sabra y Chatila). Tiananmén, Guerra Civil Ruandesa (genocidio Tutsi), Guerra Ruso-Afgana, Guerra Árabe-Israelí, Guerra de Argelia… parece que la misma historia se encargara de desmentir que hemos aprendido de ella, sin embargo existen posiciones que sostienen que el mismo hecho de tener una ”Carta Internacional de Derechos Humanos” significa un avance y demuestra una inteligencia para resolver problemas, p.ej. Se abolió la esclavitud.  Otras posiciones señalan que la formulación de los derechos humanos, no implica la aplicación efectiva de los mismos, y que la esclavitud sigue existiendo, si bien, de forma menos obvia. La perversidad de las cadenas invisibles, por ello quizá, más dañinas, ya que al no ser aparentes dan aspecto de normalidad.

Se recuerda la condición de la mujer. Ya en la Democracia Griega de Pericles (S.V a. c.), todos los ciudadanos tenían los mismos derechos, claro está que, ni los esclavos, ni las mujeres, participaban de ellos. Las brechas en la aplicación de los distintos corpus de pensamiento, las distintas teorías político-sociales para lograr una sociedad más justa e igualitaria vienen de lejos. Hemos asistido al fracaso de  distintos “ismos”. Es un hecho bastante reciente, históricamente hablando, que las mujeres obtuvieran el derecho al voto, antiguamente se debatió incluso si tenían alma. Una participante comparte el pensamiento de Eduardo Galeano “Los derechos humanos debieran empezar en las familias, en la casa”. Se menciona el Islam, particularmente su corriente jurídica suni más radical, la escuela  Hanbali de donde surge el wahabismo. La cuestión  indumentaria, los crímenes de honor perpetrados por los hombres de la  familia. Los hermanos o el padre  se encargan de matar a la hermana o la hija, porque por ejemplo quiere estudiar, o habla, o se relaciona con un desconocido, o con quien ellos no consideran conveniente. La mujer no tiene opinión, no cuenta. En las sociedades occidentales  la violencia de género crece de manera alarmante, el eco del machismo y la cosificación siguen estando presentes. Donde ese eco se escucha, la mujer tampoco tiene el lugar que por derecho le corresponde, aunque desde los presupuestos sociales igualitarios  pudiera parecerlo. Más allá de la mujer, las personas sin distinción de sexo, confinadas en los campos de refugiados, los emigrantes forzados, los inmigrantes, los pobres, el Consejo de Seguridad de la O.N.U. (con una minoría de países con derecho a veto) son el reflejo de que, los derechos humanos para las personas y para sus naciones, no gozan del   régimen de igualdad que se propugna ni en las mismas instituciones.

¿Qué mundo estamos dejando a las generaciones futuras?

El poder económico ha devenido el poder supremo, el “Tener” parece estar ganando la partida al “Ser”. Nos hallamos en una crisis o inversión de los valores de cooperación, empatía, solidaridad, bien común… Se menciona repetidamente la necesidad de erradicar el egoísmo. Una participante lanza la pregunta ¿Por qué cuando nos dan la posibilidad de cooperar empiezan los conflictos? Será que no se ha aprendido la actitud cooperativa, que predomina el yo sobre el nosotros. Se subraya la importancia de los valores transmitidos en la educación varias veces. Quizá sería necesario encaminar la educación hacia la educación  integral del Ser Humano.

La educación integral del Ser Humano, está al servicio de la vida, la apoya y la cuida. La educación al servicio de la vida, es la educación que fomenta la Consciencia: de uno mismo, de lo y los demás. Educa para estar presente, para habitar el propio cuerpo, para habitar la Vida…” Carmen Codina

Una excelente experiencia educativa, es la que está realizando el maestro Japonés Toshiro Kanamori quien logra transmitir valores que generan una gran cohesión, un vínculo profundo en el grupo.

Cambiar el mundo sin habernos cambiado a nosotros hacia la paz parece tarea irrealizable. Hay que decantarse por Tener o por Ser.

¿Se puede frenar el poder económico que potencia los valores que transforman a la humanidad en deshumanizada?

El neoliberalismo económico imperante está socavando los valores humanos, empujando hacia el individualismo exacerbado.

“La crisis bancaria no es el fracaso de sistema bancario, todo lo contrario, es el resultado de su enorme éxito: lograron transformar a la mayoría de la sociedad en prestatarios. Quieres algo, no esperes, tómalo ahora y paga más tarde. Como contraposición a vive según tus posibilidades, espera ahorra para conseguirlo. Los usureros modernos, no quieren que les devuelvas el dinero, porque si lo haces, ellos ya no tienen intereses, quieren que sigas endeudado, sino puedes devolver el dinero a tiempo, te dan otro préstamo y así tendrás que devolver más dinero. El sistema bancario ha transformado la deuda en un sistema permanente de ingresos” Zygmund Bauman

La deuda, las cadenas bancarias del préstamo como esclavitud de los tiempos actuales.

El tiempo transcurrió raudo, no pudimos entrar en el tercer punto –la ecología-

Las últimas intervenciones apuntan que estamos aprendiendo siempre y que tenemos el mapa de los Derechos humanos como objetivo de la humanidad.

Se propone  como tema del próximo encuentro: La Muerte.

Carmen Codina

Share

¿Tienes algo que comentar?

Nombre (Obligatorio)

Mail (no será publicado) (Obligatorio)

Web

Tu comentario

*