La soledad

Se inicia puntualmente el café filosófico de junio en Barcelona con unas palabras de bienvenida por parte del filósofo conductor Humbert Ruiz de www.mimesis.cat

Antes de iniciar una breve introducción al tema de la soledad el conductor pide a los asistentes que escriban en un papel una palabra, una frase simple… que completen la siguiente afirmación “la soledad es…” Tras la recogida de los escritos y tras una rápida lectura de algunos de ellos el conductor constata una doble naturaleza en la soledad:

Tristeza, enemigo del ser humano, abandono, estar vacio, absència de calor humà, desespero, aislamiento, angustia, indiferencia…

Relax, conocimiento de uno mismo, creativa, inspiración, espiritual, compañía, libertad, tu mismo, dialogo consigo mismo, reflexión…

“Un mal indispensable” apunta uno de los escritos… Parece, dice el conductor, como si la soledad fuera la propia Pandora, a la que Zeus llama el bello mal. De naturaleza contradictoria, la sociable soledad nos aparece como compleja, ambigua, escurridiza y muchas veces envuelta en paradojas: me siento solo en medio de mucha gente o ni en un desierto me siento solo.

A la vista de los escritos de los asistentes, comenta Humbert Ruiz, la soledad es castigo y tortura para unos o estado anhelado por otros. Y en todo caso, un tema profundamente humano ante el cual la definición de diccionario RAE resulta pobre y del todo insuficiente.

Que mejor que un café filosófico para dimensionar la soledad humana y afrontar el tema desde el diálogo y la reflexión filosófica, abriendo puertas a otras disciplinas como la psicología, antropología, sociología, geriatría, neurología…  y también desde la poesía, la literatura, la pintura, el cine o el arte en general.

Antes de dar paso a las intervenciones de los asistentes el conductor se permite esbozar una clasificación de los filósofos según la relación que mantenían con la soledad.

Dado que el café filosófico contó con la asistencia de más de 70 personas y fueron muchísimas las aportaciones y reflexiones realizadas no se puede sino pedir disculpas a todos los asistentes por el presente escrito. Las palabras que continúan y a pesar de la gratitud debida no son más que un pálido reflejo de una compañía inmensa en una tarde de conversación amable e infinita.

La primera ronda de intervenciones se centra en aportar situaciones de soledad en sentido positivo y negativo. Surgen ejemplos de ambas sentidos de soledad en la línea de los escritos: + Escritor aislado, creativos, ascetas… – aislamiento como técnica primordial de tortura, separación de grupo, castigo escolar…

Un primer debate surge sobre la pregunta: ¿Hay dos o tres o más tipos de soledad? Algunas reflexiones ponen de manifiesto la distinción entre una soledad física y otra más de sentimiento o subjetiva. La física es caracterizada como estado físico, de entorno o corporal. Algunos participantes defendían “los momentos de soledad” relacionándolos con la intimidad, tiempo de reflexión, silencio, naturaleza, música o lectura. Respecto a la soledad subjetiva los participantes la caracterizan como un sentimiento o estado de ánimo. En muchas ocasiones tiene una connotación negativa o no deseable ya que se asocia a situaciones sociales de exclusión o incomprensión como la orientación sexual, cultura, edad, sexo. También hubo quien señaló la necesaria y compleja relación que surge entre ambas.

Unas palabras del conductor sobre una posible soledad existencial, ontológica que dicen algunos metafísicos e incurable para otros. ¿El ser esta solo o es quizás la nada?, ¿ser en la nada… o vértigo existencial?…

Varios debates más se cruzan sobre lo que podríamos llamar Soledades Particulares o situacionales. Especialmente emotivos los testimonios de las personas que hablaron de su experiencia de soledad en la edad adulta. O los que recordaron la adolescencia como una época de incomprensión y solitud. Otros mencionaron algunos trabajos o actividades asociadas a una práctica en soledad como el pastoreo, el farero, el escritor o los ascetas. Seguramente quedaron otras muchas por debatir y comentar como la soledad de los solteros o la soledad del líder.

También se hicieron presentes algunas reflexiones en torno a la sociedad actual hiperconectada donde parece imposible desconectar o encontrar lugares y momentos de soledad. Sin apenas tiempo ya algunas voces manifestaron las bondades de las tecnologías para mitigar la soledad mientras que otras alertaban de los peligros de una sociedad solo acompañada por entes digitales. El mundo de mónadas soñado por Leibniz.

Perlas de los asistentes

La soledad de dos en compañía.

La soledad es la imposibilidad de comunicar experiencias vitales.

Cuando la soledad acompaña y el silencio habla.

Si quieres viajar a las estrellas no busques compañía.

Si quieres llegar rápido viaja solo. Si quieres llegar lejos viaja en compañía.

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